Día 362 · lunes, 28 de diciembre

Así Vencemos

"Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte."APOCALIPSIS 12:11

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Transcripción

Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 362, Así Vencemos.

"Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte." Apocalipsis 12:11.

Este versículo está justo en medio de una de las visiones más dramáticas de toda la Biblia — la mujer vestida del sol, el dragón rojo esperando para devorar a su hijo, una guerra literal estallando en los cielos. Es escena de película. Pero en medio de todo ese conflicto cósmico, Juan se detiene para contarnos cómo vencieron los santos. Y la respuesta es sorprendentemente simple.

No fue por su fuerza. No fue por estrategia, ni por poder, ni por perfección moral. Fue por la sangre del Cordero. La victoria ya había sido conquistada en la cruz, incluso antes de que esta batalla en los cielos ocurriera. Cuando Cristo dijo "consumado es", Él no solo estaba terminando una tarea — estaba firmando la sentencia de derrota del acusador para siempre.

Pero fíjate que el versículo no se detiene en la sangre del Cordero. Añade: "y de la palabra del testimonio de ellos". La victoria de Cristo se convierte en nuestra victoria cuando la contamos. Cuando hablamos de lo que Él hizo. El testimonio no es solo una linda historia para compartir — es un arma. Es parte de cómo el mal es vencido, día tras día, de boca en boca.

Y hay una tercera parte, la más difícil: "menospreciaron sus vidas hasta la muerte". Estos vencedores estaban dispuestos a perderlo todo — incluso su existencia aquí — antes que negar lo que Cristo había hecho por ellos. Esto nos desafía, ¿no es cierto? ¿Amo yo más mi propia seguridad, mi comodidad, mi reputación, que ser fiel al testimonio de Cristo?

No sé qué batalla estás enfrentando hoy. Puede ser una lucha espiritual visible, un acusador que susurra vergüenza y condenación en tu oído. Puede ser un miedo que te paraliza de hablar sobre Jesús. Pero mira bien este versículo: la victoria no depende de tu fuerza. Ya fue garantizada por la sangre del Cordero. Lo que te queda es contar, testificar, y rehusar amar más tu propia vida que la fidelidad a Él.

Entonces hoy, quiero invitarte a hacer algo simple y concreto: cuéntale a alguien, hoy mismo, algo real que Cristo ya hizo por ti. No tiene que ser un sermón. Puede ser una frase, un mensaje, una conversación de cinco minutos. Tu palabra de testimonio también es arma de victoria.

Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana, mi querido.

01

UNA GUERRA EN LOS CIELOS

Este versículo llega en medio de la visión de la mujer y el dragón — un retrato del conflicto espiritual detrás de toda la historia humana.

02

LA SANGRE DEL CORDERO

La victoria no vino de la fuerza de los santos, sino de la sangre ya derramada por Cristo. La batalla fue ganada antes de ser peleada.

03

LA PALABRA DEL TESTIMONIO

Junto a la sangre del Cordero está la voz de los que contaron lo que Cristo hizo. Testificar es también un arma de guerra espiritual.

04

NO AMARON SUS VIDAS

Estos vencedores estaban dispuestos a perderlo todo, incluso la vida, antes que negar lo que Cristo había hecho por ellos.

05

VICTORIA YA GARANTIZADA

El acusador ya fue derribado. Cada vez que resistes al mal apoyado en la cruz, estás viviendo dentro de esa victoria.

06

CUENTA LO QUE ÉL HIZO

Actúa: hoy, cuéntale a alguien algo concreto que Cristo ya hizo por ti — tu palabra de testimonio también es arma de victoria.

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