Día 309 · jueves, 5 de noviembre

Permanece en Su Amor

"Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor."JUAN 15:9

Escucha - el llamado de hoy en portugués, inglés o español

Transcripción

Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 309, Permanece en Su Amor.

Escucha cómo Jesús dice esto:

"Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor."

Juan 15, versículo 9.

Detente un momento. Deja que eso aterrice.

Jesús no está inventando un amor nuevo. Está abriendo las manos y entregando el mismo amor que recibió del Padre — el amor que existía antes de que el mundo fuera formado, el amor más profundo que existe en cualquier rincón del universo. Ese amor ya fue derramado sobre el Hijo. Y el Hijo te lo da a ti. A ti, hoy, en este día, en esta vida que estás viviendo.

Y no es un amor de palabras fáciles. Este amor fue probado. Fue llevado hasta la cruz — no cuando era sencillo, no cuando costaba poco, sino hasta el final, hasta el último aliento. Cristo amó cuando dolía. Cristo amó cuando le costó todo. Y es en ese amor — inquebrantable, comprobado, real — donde Él nos invita a vivir.

Permaneced. Ese es el verbo. Es un imperativo — pero no es una amenaza, no es una carga. El tono de Jesús aquí es de puerta abierta. Es la voz de quien dice: la casa es tuya, entra, quédate. Él no empuja a nadie. Él llama. Y la puerta de su amor nunca está cerrada para quien quiere cruzarla.

Pero permanecer no es un sentimiento que simplemente ocurre. Permanecer es una decisión. Cada día despiertas y el mundo ya está tirando de ti — las preocupaciones, las urgencias, las voces que dicen que tienes que correr, demostrar, conseguir. Y en medio de todo eso, hay una elección que puedes hacer: no alejarte de Él. Como el pámpano que no se separa de la vid. No por el esfuerzo de quien se aferra con miedo — sino por la decisión de quien sabe dónde está la vida.

Y cuando te quedas, cuando permaneces, algo sucede que no puedes fabricar con tus propias fuerzas: el fruto aparece. No porque lo hayas intentado más. No porque te hayas esforzado por ser mejor persona. Sino porque estabas conectado a la fuente, y lo que desborda de Él empieza a desbordar de ti. El amor recibido se convierte en amor dado. Así es como funciona. Así de sencillo — y así de profundo.

Entonces esto es lo que te pido hoy. Antes del desayuno, antes de tomar el teléfono, antes de dejar que el día comience — dile a Jesús en voz alta. Tres palabras bastan: "Permanezco en tu amor." No tiene que ser hermoso. No tiene que ser largo. Solo tiene que ser real. Deja que ese sí sea la primera palabra de tu día. No una obligación — un hogar. Estás eligiendo quedarte cerca de Él.

Hazlo hoy. Ahora, si puedes.

Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana.