Día 264 · lunes, 21 de septiembre
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."FILIPENSES 4:13
Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 264, Todo lo Puedo en Él.
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." Filipenses 4:13.
Deja que esa palabra aterrice. No la pases de largo. Porque esta frase se ha repetido tanto, se ha puesto en tantas camisetas y carteles motivacionales, que corremos el riesgo de oírla sin escucharla de verdad. Entonces ábrela conmigo hoy — porque adentro hay algo que puede cambiar tu día.
Pablo no estaba en un momento de triunfo cuando escribió esto. Estaba preso. En una celda. Sin saber si saldría vivo. Y fue desde ahí — no desde un palacio, no desde una plataforma de éxito — fue desde adentro de una prisión que escribió: todo lo puedo. Eso lo cambia todo, mi querido. La promesa no es que la vida se va a poner fácil. La promesa es que Cristo va a estar dentro de la dificultad contigo.
Y fíjate en lo que Pablo dijo justo antes: había aprendido a estar contento tanto en la abundancia como en la necesidad. Aprendido. No nació sabiéndolo. Ninguno de nosotros nace sabiéndolo. Depender de Cristo es una práctica — una práctica diaria, construida día a día, especialmente en los días en que uno flaquea. Cada día difícil no es evidencia de que Dios te abandonó. Es una lección. Es la escuela de la gracia en sesión.
Y el corazón de todo está en esa pequeña preposición: en Cristo. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Pablo no dijo "porque soy fuerte." Dijo: porque Él me fortalece. La fuerza no sube de adentro hacia afuera — baja de arriba hacia adentro. Es la vida resucitada de Cristo fluyendo hacia el creyente. La misma energía que levantó a Jesús de la muerte está disponible para ti ahora. No mañana. Ahora.
Entonces cuando Pablo dice "todo lo puedo" — no está presumiendo de una hazaña personal. Está confesando una dependencia. Está diciendo: descubrí que cuando me acerco a Él vacío, Él me llena. Descubrí que cuando llego débil, Él actúa. Y ese "todo" no es una promesa de que nada va a doler o a fallar. Es una promesa de que nada de lo que Dios te pida quedará sin la fuerza necesaria para llevarlo a cabo. Él no envía sin equipar. Nunca mandó y abandonó. Nunca.
Entonces, ¿qué significa eso para ti hoy — ahora, en esta mañana, con todo lo que te espera?
Significa que esa tarea que se siente demasiado pesada, esa conversación que has estado evitando, esa cosa que miras y piensas "no tengo fuerzas para esto" — significa que no necesitas tener la fuerza antes de empezar. Solo necesitas llegar a Él primero.
Hoy, antes del desayuno, detente. Identifica una cosa — una tarea, una conversación, un peso que estás cargando. Y di en voz alta — no en el pensamiento, en voz alta: "Jesús, no puedo esto solo. Fortaléceme." Y luego ve. Ve y haz lo próximo. Solo lo próximo. Él se encarga del resto.
Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana, mi querido.