Día 220 · sábado, 8 de agosto
"Porque en Jehová hay misericordia, y abundante redención en él."SALMOS 130:7
Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 220, Esperanza en Dios.
Escucha este versículo:
"Porque en Jehová hay misericordia, y abundante redención en él." Salmos 130:7.
Deja que eso aterrice.
El Salmo 130 no comienza en un lugar cómodo. Comienza en el fondo. Alguien que tocó el límite de sí mismo, que miró alrededor y no encontró salida. Y desde ahí, desde ese lugar oscuro y real, no se rindió. Miró hacia arriba. Y ese es el punto de partida honesto de la fe. No la perfección. No la fortaleza. La necesidad.
Y es justo desde ahí que el salmista llega a este versículo. Como diciéndonos: no tienes que salir del fondo para ser alcanzado. El Señor baja hasta allí.
La palabra que usa el salmista en hebreo para "misericordia" es hesed. No tiene traducción perfecta al español. Hesed es amor firme. Es el amor que hizo alianza contigo y no da marcha atrás. Es el amor que no se agota con el tiempo, que no desaparece cuando fallas, que no hace cuentas de tus errores antes de responderte. Es el amor que permanece exactamente cuando crees que te has ido demasiado lejos.
Y luego viene la segunda parte del versículo: abundante redención en él. No escasa. No parcial. No condicionada. Abundante. En Cristo, Dios no solo cubre lo que traes — lo lleva lejos. La redención del Padre es más que suficiente para todo lo que eres y todo lo que cargas hoy.
Por eso el salmista no dice "esfuérzate más." No dice "resuélvelo todo antes de venir." Dice: espera en el Señor. Y esperar no es cruzarse de brazos. Esperar es la postura activa de quien cree que Dios está obrando aunque no pueda verse. Es el corazón que dice: no controlo el resultado, pero sé en quién confío.
Piensa en esto: ese mismo hesed sostuvo a Israel en el desierto durante décadas, incluso cuando Israel falló repetidamente. Ese mismo amor no abandonó a Pedro después de que negó a Jesús tres veces — y Pedro fue restaurado, y se convirtió en roca. Ese mismo amor descendió al sepulcro y salió victorioso. Y ese amor — ese amor exacto, inmenso, inquebrantable — te está mirando hoy. No enfrentas este día solo. Estás siendo sostenido por un amor sin fondo.
Entonces hoy, te llamo a actuar con esperanza.
Antes del desayuno, toma papel o abre tu celular. Escribe una palabra — solo una — que represente la carga que llevas hoy. Puede ser una situación, un nombre, un sentimiento. Escríbela. Y luego, en voz alta, entrégasela a Dios. Di: "Señor, abundante es tu redención." No como una fórmula. Como una declaración de fe. Como alguien que cree que Dios escucha y que Él es más que suficiente.
Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana.