Día 207 · domingo, 26 de julio
"Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras."PROVERBIOS 8:22
Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 207, Antes de Todo.
"Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras." Proverbios 8:22.
Este versículo viene de un pasaje extraño y hermoso de Proverbios, un capítulo entero donde la Sabiduría habla como si fuera una persona. Clama en las plazas, en las encrucijadas, en las puertas de la ciudad. No susurra escondida — grita en público, ofreciéndose a quien quiera detenerse a escuchar. Y aquí, en medio de ese discurso, ella cuenta su propio origen.
"En el principio." Fíjate: eso retrocede más allá de Génesis 1, más allá del primer "sea la luz". La sabiduría no fue creada después, como un accesorio útil para un mundo ya terminado. Estaba allí antes de que comenzara cualquier obra de Dios. Eso cambia la forma en que vemos todo lo que existe: si la sabiduría estaba presente desde el principio, nada en la creación es un accidente. Cada ley de la física, cada estación del año, cada estructura del cuerpo humano lleva intención sabia — no caos, no suerte.
Y eso debería darte un tipo diferente de confianza. Si el mundo fue hecho con sabiduría desde el primer instante, entonces tu vida tampoco es un desorden sin sentido. Hay una inteligencia detrás de todo, incluso cuando no puedes ver el patrón.
Ahora, siglos de cristianos han leído este texto y han visto en él un eco — una sombra previa de Cristo. Porque Juan comienza su evangelio casi repitiendo esta idea: "en el principio era el Verbo." La sabiduría que estaba con Dios antes de todo, que participó en la creación, tomó rostro en Jesús. Él es la sabiduría de Dios hecha carne, caminando entre nosotros.
Pero lo más hermoso de todo esto es la invitación. Esa misma Sabiduría que presenció la creación del universo no quedó encerrada en algún lugar inaccesible. Clama hoy, en las calles comunes de tu vida — en el trabajo, en tu casa, en las decisiones pequeñas de un martes cualquiera. Está ofrecida, no escondida.
Entonces quiero preguntarte: ¿has estado buscando esa sabiduría, o solo has intentado resolver las cosas por improvisación? Tantas veces actuamos primero y pedimos ayuda después, cuando podríamos simplemente detenernos y pedir claridad antes.
Hoy, antes de tomar tu primera decisión importante del día, quiero que te detengas un instante. No pidas un consejo genérico, del tipo "Señor, ayúdame hoy". Pide sabiduría específica para esa elección concreta que tienes delante. La misma Sabiduría que existía antes de la creación está dispuesta a caminar contigo en esa pequeña decisión de hoy.
Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana, mi querido.