Día 203 · miércoles, 22 de julio

Tierra de Rectitud

"Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud."SALMOS 143:10

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Transcripción

Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 203, Tierra de Rectitud.

"Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud." Salmo 143:10.

Este pedido no nace de un momento tranquilo. David escribe este salmo perseguido, con el espíritu angustiado dentro de él, como él mismo dice unos versículos antes. Es bajo presión, con enemigos pisándole los talones, que se detiene y ora: enséñame. No "sácame de esto", primero. No "dame la victoria", primero. Enséñame a hacer tu voluntad.

Fíjate en la palabra que elige: enséñame. No "muéstrame", como quien pide un mapa rápido. Enseñar es un proceso. Es una formación. David no está buscando una respuesta de emergencia solo para este momento de crisis — está pidiendo ser moldeado, aprender a caminar con Dios de una manera que dure más allá de esta persecución específica.

Y el fundamento del pedido es hermoso: "porque tú eres mi Dios." David no está diciendo "enséñame porque lo merezco" o "porque he sido lo suficientemente fiel." El pedido se apoya enteramente en la relación. Es porque Dios ya es su Dios — el pacto ya existe, ya fue sellado — que él tiene la confianza para pedir guía. No necesitas demostrar que mereces la dirección de Dios. Solo necesitas recordar que Él ya es tu Dios.

Y luego viene la segunda parte, que me parece aún más hermosa: "Tu buen espíritu me guíe." David no está pidiendo una señal distante, una flecha que apunta desde lejos. Está pidiendo conducción — presencia activa, alguien caminando a su lado, paso a paso. El buen Espíritu de Dios no te entrega un mapa y te deja solo para descifrarlo. Camina junto a ti.

Y el destino de ese caminar es "tierra de rectitud." Esto no significa una vida sin desafíos, sin persecución, sin dificultad — David todavía estaba siendo perseguido cuando escribió esto. Tierra de rectitud significa un camino recto, sin trampas escondidas bajo la hierba, donde puedes caminar sin tropezar con engaños, sin caer en decisiones que parecían correctas pero eran trampas.

¿Alguna vez te has sentido caminando en un terreno lleno de agujeros escondidos? ¿Decisiones que había que tomar rápido, sin ninguna claridad? Este versículo es para ti. No es una fórmula mágica que elimina la dificultad — es un pedido honesto de dirección, hecho por alguien que estaba bajo presión real y aun así confiaba en que Dios lo guiaría.

Entonces hoy, antes de tomar una decisión importante — puede ser pequeña, puede ser grande — detente y ora en voz alta estas mismas palabras: "enséñame a hacer tu voluntad." Y espera. Aunque sea solo un minuto de silencio antes de actuar. Deja que el buen Espíritu de Dios guíe tus pasos hacia tierra de rectitud.

Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana, mi querido.