Día 166 · lunes, 15 de junio

Fe que Obra por Amor

"Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor."GÁLATAS 5:6

Escucha - el llamado de hoy en portugués, inglés o español

Transcripción

Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 166, Fe que Obra por Amor.

Gálatas capítulo cinco, versículo seis. Escucha bien:

"Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor."

Pablo escribe a una iglesia que se estaba extraviando. No en el pecado más obvio — se estaba extraviando en la religión. Gente convencida de que lo que importaba era el rito correcto, la marca correcta, la apariencia correcta ante los demás. Y Pablo llega con una palabra que barre todo eso: no vale. No cuenta. Ante Dios, el currículum religioso no tiene ningún valor.

Eso es liberador. Y al mismo tiempo, es desafiante.

Porque quizás tú también cargas con un currículum. Los años de fiel, las veces que fuiste a la iglesia, los versículos que sabes de memoria, la reputación que construiste. Y Pablo dice: eso no es lo que cuenta. Eso no es lo que mueve el corazón de Dios.

Lo que cuenta es la fe. Pero no cualquier fe — la fe que obra por el amor.

Todo empieza en creer. Confiar en Cristo es la raíz, es el suelo, es el punto de partida de todo. Sin eso, nada más tiene sentido. Pero la fe que Pablo describe aquí nunca se queda quieta. Es viva por naturaleza. Se mueve. Sirve. Produce. Una fe que nunca sale del lugar es como una semilla guardada en un cajón — tiene toda la vida adentro, pero nunca va a dar fruto si no la plantas.

Y el combustible que pone a moverse esa fe no es el miedo a fallar. No es la obligación de cumplir. Es el amor.

Piensa en esto un momento. La fe mira a Dios y dice: yo confío en Ti. El amor mira al prójimo y dice: me importas. Y los dos no se separan. La fe cree en Dios; el amor es el cauce por donde esa fe alcanza a las personas de alrededor. Cuando los dos están juntos — fe y amor — algo sucede. Algo que tiene efecto. Algo que Dios mismo valora.

No nos mide lo que aparentamos. No nos mide lo que otros piensan de nosotros. Nos mide una fe viva que se entrega en amor. Eso, y solo eso, es lo que cuenta delante de Él.

Entonces aquí está el llamado de hoy. No es complicado, pero va a costar algo.

Piensa en alguien en tu vida ahora mismo — alguien que sabes que lo necesita. Ora por esa persona. De verdad, con el corazón. Y luego, hoy, haz por ella lo que le pediste a Dios que hiciera. ¿Pediste que alguien la consolara? Sé tú ese alguien. ¿Pediste que alguien la ayudara? Ve tú. Lleva tu fe hasta una acción de amor concreta. Así es como la fe obra. Así es como tiene efecto.

Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana.