Día 144 · domingo, 24 de mayo
"Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?"ESTER 4:14
Los mensajes de voz oficiales se están preparando. Las grabaciones de prueba se han eliminado para que solo se publique el audio aprobado de la Escritura.
Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 144, Para Esta Hora.
"Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?" Ester 4:14.
Ester estaba atrapada entre dos miedos. Por un lado, el miedo de presentarse ante el rey sin ser llamada — lo cual, según la ley persa, podía significar la muerte instantánea. Por otro lado, el pedido desesperado de Mardoqueo, rogándole que intercediera por su pueblo, condenado a la destrucción. Y ella dudó. Es humano dudar ante un riesgo de ese tamaño.
Y ahí es donde Mardoqueo le dice algo que atraviesa los siglos y llega hasta nosotros hoy. Empieza con una advertencia directa: si callas, el socorro vendrá de otra parte. Fíjate en esto — Mardoqueo no está diciendo que todo depende de Ester. Está diciendo lo contrario: Dios va a liberar a Su pueblo de todas formas. Con ella o sin ella. La pregunta nunca fue si Dios actuaría. La pregunta era si Ester elegiría ser parte de eso.
Y esa es una verdad que nos libera de un peso enorme. Dios no te necesita para cumplir Sus planes. Pero te invita a participar. Y rechazar esa invitación tiene un costo — no porque Dios vaya a fallar sin ti, sino porque tú perderás la oportunidad de estar en medio de la historia que Él está escribiendo.
Mardoqueo no esconde el riesgo. Dice claramente: "tú y la casa de tu padre pereceréis" si ella calla. No suavizó nada, no dijo "todo va a salir bien". La valentía bíblica nunca finge que el peligro no existe. Mira el peligro de frente y elige actuar de todas formas.
Y entonces viene la pregunta que cambió la historia: "¿quién sabe si para esta hora has llegado al reino?" Fíjate que Mardoqueo no afirma con certeza absoluta. Dice "quién sabe". Eso no es debilidad de fe — es honestidad. Él no tenía un mapa detallado del plan de Dios. Pero confiaba en que había un plan. Y invitó a Ester a confiar también, aunque no viera todo con claridad.
Y eso me lleva a una pregunta para ti hoy: ¿a dónde llegaste que no fue por accidente? Ese trabajo, ese vecindario, esa posición en la familia, esa amistad — ¿quién sabe si no fue exactamente para un momento como este que estás ahí?
Ester decidió actuar. Pidió ayuno, reunió valentía, y se presentó ante el rey sin saber el resultado. Y el resultado fue la salvación de todo un pueblo.
Entonces hoy, mi querido, te pregunto: ¿dónde has guardado silencio por miedo? Tal vez sea una palabra que necesitas decir. Tal vez sea una postura que necesitas asumir. Tal vez sea simplemente dejar de fingir que tu posición no importa. Antes del desayuno, identifica esa área — y da un paso de valentía en ella hoy. No porque todo dependa de ti. Sino porque fuiste posicionado para este momento, y Dios te está invitando a participar de la historia.
Quédate con Dios. No te quedes callado — y luego, confía en el propósito de tu posición. Hasta mañana, mi querido.