Día 118 · martes, 28 de abril
"Aclamad a Jehová, porque él es bueno; Porque su misericordia es eterna."1 CRÓNICAS 16:34
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Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 118, Él Es Bueno.
"Aclamad a Jehová, porque él es bueno; porque su misericordia es eterna." 1 Crónicas 16:34.
Deja que esta palabra repose. Pocas líneas en la Biblia se repiten tantas veces como esta. Aparece en los Salmos, aparece aquí en Crónicas, aparece en varias celebraciones del pueblo de Israel a lo largo de los siglos. Y cuando un versículo se repite tanto, es porque Dios quiere que se grabe hondo en tu corazón — quiere que se vuelva reflejo, quiere que salga de tu boca antes de que siquiera lo pienses.
Este cántico en particular nació en un día extraordinario: el día en que el arca del pacto finalmente llegó a Jerusalén, después de años fuera de su lugar de honor. David, lleno de alegría, compuso y entregó este cántico de alabanza para que fuera cantado — no guardado solo para él, sino entonado por todo el pueblo. La gratitud de David era demasiado grande para quedarse en silencio, demasiado grande para quedarse solo entre él y Dios. Necesitaba contagiar a todos a su alrededor.
Pero fíjate en el orden de las palabras en este versículo, porque es teológicamente profundo. "Aclamad a Jehová, porque él es bueno." La razón de la gratitud viene primero del carácter de Dios — no de las circunstancias. No dice: "den gracias porque el arca llegó", o "den gracias porque todo está saliendo bien ahora". Dice: den gracias porque Él es bueno. Punto. La bondad de Dios no es una consecuencia de que el día vaya bien. Es la base sobre la cual se apoya toda gratitud, sin importar el día.
Y luego llega la segunda parte, que profundiza aún más: "su misericordia es eterna". No por una temporada. No mientras las cosas estén bien. Para siempre. El amor leal de Dios no tiene fecha de vencimiento. No es como el clima, que cambia con las estaciones. Atraviesa cada estación de tu vida — la buena, la difícil, la que ni siquiera sabes nombrar todavía.
Mi querido, tal vez hoy no se sienta como un día en que el arca llega a la ciudad. Tal vez se sienta como un día común, o incluso un día difícil. Pero la gratitud que enseña este versículo no espera a las circunstancias para comenzar. Comienza con una verdad que no cambia: Él es bueno. Y su amor por ti — hoy, ahora, en este mismo momento — dura para siempre.
Entonces, antes del desayuno, quiero que hagas algo sencillo pero poderoso: di este estribillo en voz alta, tres veces. "Él es bueno, su misericordia es eterna." No en silencio, en tu cabeza — en voz alta, con tu propia voz, tal como David enseñó al pueblo a cantar. Aunque hoy no parezca un buen día. Sobre todo si hoy no parece un buen día.
Porque la verdad sobre quién es Dios no depende de que tu día sea bueno. Es lo suficientemente buena como para cargar cualquier día.
Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana, mi querido.