Día 114 · viernes, 24 de abril
"El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia."PROVERBIOS 9:10
Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 114, Donde Todo Comienza.
El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Proverbios 9:10.
Deja que esa palabra aterrice. No te apures. El principio de la sabiduría. No uno de los componentes — el principio. El punto de partida. El lugar donde todo comienza.
El mundo te va a decir otra cosa. El mundo te va a decir que la sabiduría se acumula — más años, más información, más experiencia, más títulos. Que el hombre sabio es el que más sabe, el que más ha visto, el que más ha vivido. Pero Salomón, el hombre más sabio que jamás caminó sobre esta tierra, abre la boca y dice: no. La sabiduría no comienza dentro de ti. Comienza delante de Dios.
Y necesito decirte lo que ese temor no es. Temor no es terror. No es caminar con miedo a equivocarse. Temer a Jehová es tomarlo en serio — de verdad, en lo profundo del corazón. Es detenerse ante la inmensidad de quien Él es y sentir el asombro de saber dónde estás parado. Es admirar su grandeza y amar su santidad. Es la reverencia de quien ha entrado en la presencia de alguien infinitamente mayor y se ha quedado quieto — no por miedo, sino por respeto y maravilla.
Eso es el comienzo.
Y el versículo va más lejos: el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. No conocimiento acerca de Dios — conocimiento de Dios. Una Persona. Una relación viva. Cuanto más lo conoces a Él, más sentido empieza a tener el mundo. Las decisiones difíciles se vuelven más claras. Las prioridades se alinean — el dinero, el tiempo, las relaciones, todo empieza a ocupar su lugar cuando el fundamento es el correcto. El punto de partida define el destino.
Y fíjate en la palabra principio. Principio no es el límite — es la puerta. Significa que hay camino por delante. Que la reverencia que cultivas hoy se convierte en discernimiento mañana. Que cada paso dado delante de Dios es un peldaño más en el camino de la claridad. No de un solo golpe — peldaño a peldaño, día a día, hasta la cumbre. La sabiduría crece. Y crece desde aquí.
Entonces quiero invitarte a hacer una sola cosa hoy. Antes de tomar el teléfono — antes de la primera notificación, antes del primer desliz de pantalla — detente. Respira. Y dile a Dios una frase. No una lista de pedidos. Una frase sobre quién es Él. Puede ser sencilla: "Señor, tú eres grande." "Tú eres Santo." "Sé ante quién estoy." Deja que la reverencia llegue antes que la pantalla. Deja que la sabiduría empiece antes de que el ruido del día entre.
Ese es el primer paso. Y es suficiente.
Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana, mi querido.