Día 77 · miércoles, 18 de marzo
"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas."JOSUÉ 1:9
Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 77, Fuerte y valiente.
Josué 1.9 — y escucha bien esta palabra:
"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas."
Fíjate en lo que Dios está haciendo aquí. No está halagando a Josué. No le está diciendo "qué bueno que eres tan valiente." Le está dando una orden. Esfuérzate. Sé valiente. Y eso lo cambia todo — porque una orden no se le da a quien ya llegó. Se le da a quien necesita obedecer. Eso quiere decir que la valentía que Dios exige no es un rasgo de personalidad que algunos tienen y otros no. Es un acto de obediencia. Y está disponible para ti — hoy, ahora, tal como estás.
Josué no estaba en un día tranquilo cuando escuchó estas palabras. Estaba a la orilla del río Jordán. Frente a él: un río que no podía cruzar a nado, y del otro lado, murallas que no podía derribar con sus propias manos. La tierra prometida estaba a la vista — y el camino parecía imposible. Es exactamente ahí donde Dios habla. En los umbrales. En los bordes. En ese momento en que miras hacia adelante y piensas: "no sé cómo voy a poder." Es en ese punto donde el Señor dice: sé valiente.
Y mira el fundamento de esa orden. No se apoya en tu fuerza. Se apoya en una razón: "Jehová tu Dios estará contigo." La valentía no es personalidad. La valentía es presencia. Es saber que no vas solo. No es que vas a encontrar a Dios al otro lado después de cruzar — Él va contigo en la travesía. En cada lugar donde entres hoy, Él entra primero. En la oficina. En esa cita difícil. En esa conversación que llevas semanas postergando. En la mesa donde están las cuentas acumuladas. Él ya está allí.
Y el versículo hace algo honesto que me llega profundo. Dice "no temas" — y eso ya reconoce que el miedo puede aparecer. No es una promesa de que no vas a sentir miedo. Josué lo sintió. Tú lo vas a sentir. El miedo no es pecado y no es debilidad. La pregunta nunca fue "¿sientes miedo?" La pregunta es: "¿vas a avanzar de todas formas?" La valentía no es la ausencia del temblor. Es dar el siguiente paso con la mano en la mano de Dios — aunque las rodillas tiemblen.
La promesa no tiene fronteras en el mapa. "En dondequiera que vayas" — sin excepción. No hay lugar donde Él no vaya. No hay umbral que Él no cruce contigo.
Entonces hoy, haz esto: toma un papel — cualquiera — y escribe el desafío que has estado evitando. Esa cosa que miras y piensas "todavía no estoy listo." Escríbela. Y al lado, escribe estas cuatro palabras: "Él va conmigo." Después, antes del desayuno, da un paso. Solo uno. No tienes que resolverlo todo. Solo tienes que empezar.
Porque la obediencia comienza con el primer movimiento.
Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana, mi querido.