Día 70 · miércoles, 11 de marzo

En paz con todos

"Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres."ROMANOS 12:18

Escucha - el llamado de hoy en portugués, inglés o español

Transcripción

Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 70, En paz con todos.

Romanos 12:18. Escucha bien: "Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres."

En cuanto dependa de vosotros. Con todos los hombres.

Deja que eso aterrice. Porque no es un consejo amable para colgar en la pared — es una convocatoria. Una que llega hoy, en este día, con esa persona específica que ya cruzó por tu mente mientras hablaba.

Ahora nota lo que Dios no dice. No dice: "Logra la paz." No te cobra el resultado. Él sabe, mejor que nadie, que la paz es un puente que necesita dos lados — y que tú no controlas el otro lado. Hay gente que va a rechazar tu mano extendida. Hay situaciones que no se van a resolver en esta vida. Dios ya lo sabe. El mismo texto lo reconoce: "si es posible." Esas tres palabras son misericordia. Dicen: no toda paz se concreta — y está bien. Lo que Él mide no es el resultado que depende del otro. Lo que mide es tu fidelidad a lo que depende de ti.

Tu mitad del puente.

Y ahí está el peso real de este versículo: tienes que construir tu lado entero. Hasta la última tabla. Sin detenerte a la mitad y decir "lo intenté." Sin señalar el hueco y culpar al otro. Tu lado — completo, honesto, hasta el final.

Porque la paz no es un estado que aparece cuando desaparecen los conflictos. La paz es trabajo. Es amor en movimiento. Es alguien que decide moverse primero — aunque no sea su turno, aunque no haya empezado el problema, aunque tenga razón. Alguien tiene que dar el primer paso. Y este versículo te está mirando a ti.

Y mira cómo ese trabajo vive en lo pequeño. No son solo los grandes gestos de reconciliación. Es la respuesta que eliges cuando estás irritado — suave, en lugar de cortante. Es la disculpa que no demoras días en dar. Es el juicio generoso que ofreces cuando podrías elegir lo peor. La paz se cosecha en los hábitos pequeños de cada día — sembrados antes del desayuno, en el pasillo del trabajo, en el mensaje que relees tres veces antes de enviar.

Y "con todos" — eso incluye precisamente a esa persona. La que has estado evitando. La que es difícil. La que preferirías no tener que pensar ahora mismo. "Con todos" no tiene excepciones de conveniencia. Un cristiano que vive en paz — incluso donde es difícil — es un evangelio que el mundo puede leer. No palabras sobre Dios: la vida de Dios visible.

Entonces aquí está el llamado de hoy. Concreto. Antes del desayuno — antes de entrar en el ritmo del día — vas a tomar tu teléfono y vas a enviarle un mensaje a esa persona que has estado evitando. Una frase. Solo una. Amable, honesta, sin exigir nada a cambio. No necesitas resolver todo. Solo necesitas poner la primera tabla. El puente empieza ahí.

Construye tu lado. Dios se encarga del resto.

Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana.