Día 6 · martes, 6 de enero

Nada Es Difícil Para Él

"¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo."GÉNESIS 18:14

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Transcripción

Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 6, Nada Es Difícil Para Él.

"¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo." Génesis 18, versículo 14.

Esta pregunta no surge de la nada. Viene justo después de un momento muy humano: Sara, escondida detrás de la puerta de la tienda, escuchó la promesa de que tendría un hijo — y se rió. Se rió de sí misma. Ya estaba demasiado vieja, su cuerpo ya no respondía como antes, y la idea de un bebé parecía un chiste. No un chiste malicioso, sino el tipo de risa que se escapa cuando algo parece demasiado absurdo para tomarlo en serio.

Y Dios escuchó esa risa.

Fíjate cómo responde. No castiga a Sara. No retira la promesa por su duda. Hace una pregunta — y esa pregunta es la respuesta en sí misma: "¿Hay para Dios alguna cosa difícil?" La duda de Sara no canceló la fidelidad de Dios. La risa escondida en la tienda no tuvo poder para deshacer lo que ya había sido dicho.

Eso me hace pensar en cuántas veces nosotros también reímos escondidos — no literalmente, sino por dentro. Cuántas veces escuchamos una promesa de Dios y pensamos: esto no me va a pasar a mí. No a mi edad. No en mi situación. No después de todo lo que ya intenté. Y Dios, aun escuchando esa risa silenciosa, sigue hablando la misma promesa.

Y mira cómo habla: no de forma vaga. Marca una fecha. "Al tiempo señalado volveré a ti." No es un "algún día." No es un "cuando Dios quiera, sin plazo alguno." Es un tiempo determinado, marcado en su calendario. Eso significa que las promesas de Dios no son flotantes — tienen hora exacta, aunque esa hora todavía no haya llegado para ti.

Y piensa en el caso específico que Dios elige para probar este punto. Una pareja anciana, sin ninguna condición biológica para tener hijos. Esa es la definición humana misma de imposible. Y es exactamente ese caso el que Dios usa para redefinir la palabra. Si Él pudo hacerlo ahí, puede hacer lo que parece imposible en tu vida también.

Y hay algo hermoso más en este versículo: la promesa no es solo sobre el hijo que iba a nacer. Es sobre el regreso de Dios. "Volveré a ti." Dios se compromete a estar presente en el cumplimiento de su propia promesa. No solo promete el resultado — promete su presencia en el proceso.

Entonces hoy, quiero que hagas algo sencillo, pero valiente. Antes del desayuno, nombra en voz alta — sin vergüenza, sin filtro — lo que consideras imposible en tu vida. Puede ser una sanidad, una restauración, un giro económico, una relación. Y luego, pregunta como preguntó Dios: "¿Hay para Dios alguna cosa difícil?" Deja que la pregunta resuene. Porque ya lleva la respuesta dentro.

Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana, mi querido.