Día 2 · viernes, 2 de enero

Gracia En Medio De La Ruina

"Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová."GÉNESIS 6:8

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Transcripción

Hola, mi querido… qué bueno encontrarte de nuevo hoy. Es By God's Call — día 2, Gracia En Medio De La Ruina.

"Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová." Génesis 6, versículo 8.

Ese "pero" es una de las palabras más importantes de toda la Biblia. Porque mira lo que viene justo antes: la tierra estaba llena de violencia, todo designio del pensamiento del corazón del hombre era solamente el mal continuamente, y el propio texto dice que Dios se arrepintió de haber hecho al ser humano — y que esto entristeció su corazón. Es un retrato devastador. Es el mundo desmoronándose.

Y justo en medio de esa oscuridad, la Biblia coloca una palabra pequeña que cambia todo: pero. Pero Noé.

Eso significa que aun cuando el panorama general parece perdido, Dios puede ver excepciones. Puede ver a una persona en medio de la multitud. El juicio que venía sobre el mundo no borró la atención de Dios hacia un hombre en particular.

Y fíjate cómo está escrito: Noé halló gracia. No dice "Noé se ganó la aprobación de Dios." No dice "Noé fue lo suficientemente bueno para escapar del juicio." Es gracia — un favor que él no fabricó, solo recibió. La Biblia sí describe más adelante el carácter de Noé, pero el orden aquí importa: primero viene la gracia, después viene la instrucción de construir el arca. Dios no le pide a Noé que se vuelva digno antes de mirarlo con bondad. Lo mira primero.

Los ojos de Jehová. Mientras el mundo entero estaba siendo visto a través del lente de la corrupción generalizada, había un hombre siendo visto de una manera distinta. Esto consuela, porque tal vez estés en un momento de tu vida donde sientes que estás rodeado de cosas que se derrumban — relaciones, finanzas, salud, un mundo que parece ir cuesta abajo. Y la pregunta que queda es: ¿todavía Dios me ve? La respuesta de este versículo es: sí. Aun cuando todo alrededor se cae, los ojos de Dios siguen posados sobre los suyos.

Y mira el alcance de esto: la gracia sobre un hombre se convirtió en el motivo por el cual toda la humanidad tuvo un nuevo comienzo. Una vida firme con Dios carga un peso que no imaginamos. Puede que pienses que tu fidelidad no cambia nada a tu alrededor. Pero Noé demuestra lo contrario — una persona que camina con Dios puede convertirse en el puente entre un mundo que termina y un mundo que vuelve a empezar.

Así que hoy quiero invitarte a hacer algo sencillo: antes de tomar cualquier decisión importante, detente un momento y pregunta en voz alta: "Señor, ¿qué ven tus ojos en mí ahora?" Y después, agradece — no por lo que has logrado, sino por la gracia que no merecías y que ya está sobre ti.

Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana, mi querido.