Día 1 · jueves, 1 de enero

Dios hace algo nuevo

"He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad."ISAÍAS 43:19

Escucha - el llamado de hoy en portugués, inglés o español

Transcripción

Hola, mi querido… qué bueno tenerte hoy. Es By God's Call — día 1, Dios hace algo nuevo.

Escucha esta palabra. Déjala llegar.

"He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad." Isaías 43, versículo 19.

Fíjate cómo empieza Dios. No empieza con una exigencia. No empieza recordándote lo que falló el año pasado, lo que no cumpliste, lo que quedó sin resolver. Empieza con un anuncio. "He aquí" — como quien dice: detente. Mira. Porque yo estoy haciendo algo que todavía no has visto.

La primera palabra de esta etapa no es tuya. Es suya.

Y mira lo que dice a continuación: "pronto saldrá a luz." No algún día. No cuando te sientas listo. No cuando la situación mejore, cuando las deudas se paguen, cuando la salud regrese, cuando todo esté en su lugar. Pronto. Ya. La obra nueva de Dios no espera a que el terreno esté despejado. Empieza antes de que tú estés listo.

Y entonces llega la pregunta que duele un poco: "¿no la conoceréis?"

Eso toca algo, ¿verdad? Porque es posible — completamente posible — que Dios ya se esté moviendo y tú no lo estés viendo. No porque se esconda, sino porque tus ojos siguen fijos en lo que terminó. En lo que dolió. En lo que no salió como esperabas. Cuando uno mira atrás con tanta fuerza, se pierde lo que está naciendo justo enfrente.

Pídele a Dios ojos para lo nuevo.

¿Y qué es ese nuevo? Él dice: "abriré camino en el desierto." No espera a que el desierto se convierta en jardín. Abre camino justo donde nunca hubo uno. En el lugar imposible. En el lugar donde todos miran y dicen: aquí no hay salida. Es exactamente ahí donde él trabaja.

Y hay más: "ríos en la soledad." Donde el año pasado te dejó seco — agotado, vaciado, sin esperanza de que algo pudiera florecer ahí — es justo en ese lugar árido donde él quiere traer agua. No rodees el desierto. Espera vida dentro de él.

Esto no es una promesa vaga. Es el carácter de Dios revelado. Él es el Dios que abre lo que estaba cerrado, que trae agua donde no había nada, que hace surgir lo nuevo antes de que tú te sientas listo para recibirlo.

Y entonces te invita a entrar.

Así que hoy — antes del desayuno — haz una sola cosa: toma un papel, o tu celular, y escribe un área de tu vida donde necesitas lo nuevo de Dios este año. Una área. No una lista. Una. Y después, en voz alta — no solo en tu mente, en voz alta — pídesela a él. Porque algo sucede cuando ponemos en palabras lo que llevamos en el corazón. Estás declarando: creo que estás haciendo algo nuevo. Y quiero verlo.

Quédate con Dios. Ora — y luego, actúa. Hasta mañana.